martes, 24 de mayo de 2011

Anathema

Los días pasan y con ellos aumenta el tiempo que llevo dentro de este campo de concentración donde se nos entrena como muñecos para que dejemos de hacer daño a la sociedad. Llenos de nuevas expectativas y con valores nuevos comenzamos a vivir la vida con menos cuidado… a ser menos temerosos de lo que esta por venir. Me atrevería a decir que por primera vez en mucho tiempo esperamos el futuro con ganas. Este es el pequeño secreto que comparte a voces mi generación.

Nos acompañara – aun no decido si como una maldición o una bendición- el hecho de haber crecido con todo a nuestra disposición… -¿Hubiera Freud sido capaz de llegar al planteamiento de sus teorías de haber nacido en esta época?- Somos los hijos de la comodidad, esclavos de la electricidad, pensadores parciales e ignorantes completos.

Hemos renunciado a pensar en orden de ser capaces de utilizar el espacio de nuestros pensamientos con otros propósitos.

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